Tecnología y comercio digital: una relación cada vez más estrecha
29 de diciembre de 2025

La consolidación del e-commerce refleja el impacto de la digitalización, la conectividad y las nuevas tecnologías en los hábitos de consumo y en el tejido económico de Cataluña
El comercio electrónico se ha consolidado como un hábito de consumo en Cataluña. Según datos del Departamento de Empresa y Trabajo, el 62,5% de la población mayor de 16 años compró por Internet en 2024, superando tanto la media estatal, del 56,7%, como la europea, del 60,2%. Estas cifras confirman la normalización del consumo digital en el país y se enmarcan en un contexto de creciente digitalización y conectividad. En este sentido, el Informe sobre l'Estaat de la Dècada Digital a Catalunya 2025, elaborado por el Cercle Tecnològic con la colaboración de la Generalitat de Catalunya, destaca que el 98% de los hogares catalanes dispone de acceso a Internet, situando a Cataluña como una de las regiones líderes a nivel europeo, solo por detrás de los Países Bajos y Luxemburgo.
La tendencia ascendente del comercio digital también se refleja en el conjunto del Estado. El European Ecommerce Report 2025, publicado por Ecommerce Europe y EuroCommerce, señala que el e-commerce B2C (de empresa a consumidor) aportó el 6% del PIB español en 2024, con una participación del 91% de los consumidores y generando 95.200 millones de euros, solo superada por Francia y Reino Unido.
La expansión del e-commerce no se puede entender sin la evolución tecnológica de los últimos años. La generalización de la conectividad, el uso masivo de dispositivos móviles y la madurez de los servicios digitales han transformado la forma en que la ciudadanía se informa, compara y adquiere productos y servicios. En este escenario, el comercio electrónico se convierte en un indicador clave tanto del grado de digitalización de la sociedad como de la capacidad del tejido empresarial para adaptarse a nuevos modelos de negocio.
El Informe sobre el Estado de la Década Digital en Cataluña 2025 pone de manifiesto la importancia de reforzar la adopción de tecnologías digitales avanzadas por parte de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas, como factor determinante para ganar competitividad. Plataformas de venta en línea, soluciones de gestión en la nube, herramientas de análisis de datos o sistemas de pago digitales se han convertido en elementos esenciales para operar en un mercado cada vez más global y digitalizado.
Nuevas tecnologías para nuevas experiencias de compra
Más allá del canal de venta, el e-commerce evoluciona hacia experiencias de compra cada vez más personalizadas y eficientes, impulsadas por tecnologías como la inteligencia artificial, el big data y la automatización de procesos. Estas soluciones permiten a las empresas conocer mejor a sus clientes, optimizar la logística y adaptar la oferta a las expectativas de un consumidor digital cada vez más exigente.
El creciente peso del comercio electrónico en la economía catalana y española confirma que se ha convertido en un pilar estructural de la nueva economía. No solo es un elemento clave para impulsar la competitividad y la innovación del tejido productivo, sino que también refleja un cambio profundo y sostenido en los hábitos de consumo de la ciudadanía.